De viatge amb el T-10 de la Bòbila

T-10 és el club de lectura de la Biblioteca la Bòbila que us ofereix plaer i coneixement a partir d'un viatge literari organitzat en deu etapes. L’itinerari del “Club de lectura T-10” combina lectures, tertúlies, còmics, butlletins, xerrades o pel·lícules. És una proposta de 10 excursions lectores, 10 mirades diferents del lloc.

Després dels viatges literaris que hem fet a la ciutat de Nova York, a l'Europa Central, també anomenada Mitteleuropa i a Rússia, al peculiar humor anglès; o a les illes literàries, ens dirigim a la frontera i saltem a banda i banda..., entrem en el cor de la família, a la novel·la llatinoamericana actual, a la part fosca de França a la ciència-ficció,Infància i l'adolescència, Al marge: la mirada de l'outsider, Dones i feminisme , Novel·la romàntica. O no... .
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dimarts, 17 de març del 2026 0 comentaris

Las bicicletas son para el verano, de Fernando Fernán-Gómez

 

                    LAS BICICLETAS SON PARA EL VERANO




Las bicicletas son para el verano se erige como una de las piezas fundamentales de Fernando Fernán Gómez, alejándose de las trincheras para situar el drama en la cotidianidad de una familia de clase media madrileña durante la Guerra Civil Española. La obra comienza en el verano de 1936 con una petición aparentemente simple: Luisito, un adolescente que ha suspendido física, desea una bicicleta. Su padre, don Anselmo, accede bajo la promesa de que apruebe en septiembre, sin sospechar que el estallido del conflicto bélico detendrá el tiempo y transformará ese deseo juvenil en una quimera inalcanzable.

A lo largo de los tres años de asedio, la trama se desarrolla no mediante hitos militares, sino a través de la psicología de la escasez. Los personajes experimentan una degradación moral y física donde la dieta se reduce a lentejas, el frío se vuelve crónico y el miedo a los bombardeos se integra en la rutina. El análisis psicológico de la obra revela cómo la guerra actúa como un catalizador traumático que anula la infancia; Luisito pasa de las inquietudes eróticas y lúdicas propias de su edad a un embotamiento afectivo, una respuesta defensiva ante la muerte y el hambre que lo rodea.

Don Anselmo representa el pragmatismo herido, un pilar moral que intenta mantener la estructura familiar mediante la razón, pero que acaba sucumbiendo a la frustración contenida frente a un destino que no puede controlar. Por su parte, Doña Dolores (la madre) encarna la psicología de la supervivencia y la hipervigilancia, gestionando la crisis emocional del hogar mientras su ansiedad se somatiza en la preocupación constante por el alimento. La solidaridad vecinal, bajo la presión del hambre, se fragmenta, demostrando que la ética personal es a menudo un lujo que la necesidad extrema erosiona.

El simbolismo de la bicicleta es fundamental : al inicio representa la libertad, el ocio y el despertar sexual, pero al final de la contienda se convierte en una herramienta de trabajo. Cuando Luisito finalmente podría tenerla en 1939, ya no la quiere para pasear, sino para servir como recadero debido a la represión que sufre su padre. La obra concluye con una de las sentencias más devastadoras de la literatura española: "No ha llegado la paz, ha llegado la victoria", subrayando que el trauma postraumático y la pérdida de la identidad previa son las verdaderas secuelas que hereda una generación cuya juventud ha sido borrada.

Al finalizar la guerra el 1 de abril de 1939, la realidad que se impuso en España distó mucho de la concordia que sugiere la palabra "paz", marcando el inicio de una posguerra caracterizada por la fractura social y la represión institucionalizada. Psicológicamente, para personajes como los de la familia de Luisito, el fin de los bombardeos no significó el alivio, sino la entrada en una etapa de silencio y miedo donde la "victoria" de un bando implicaba la anulación civil del otro. Históricamente, este periodo se definió por la Ley de Responsabilidades Políticas, que persiguió no solo a quienes habían combatido, sino a quienes habían mostrado simpatía por la República, lo que explica el temor de don Anselmo al cierre de la obra.

Porque, como bien explicaba el hombre a su hijo, no ha llegado la paz, ha llegado la victoria....