De viatge amb el T-10 de la Bòbila

T-10 és el club de lectura de la Biblioteca la Bòbila que us ofereix plaer i coneixement a partir d'un viatge literari organitzat en deu etapes. L’itinerari del “Club de lectura T-10” combina lectures, tertúlies, còmics, butlletins, xerrades o pel·lícules. És una proposta de 10 excursions lectores, 10 mirades diferents del lloc.

Després dels viatges literaris que hem fet a la ciutat de Nova York, a l'Europa Central, també anomenada Mitteleuropa i a Rússia, al peculiar humor anglès; o a les illes literàries, ens dirigim a la frontera i saltem a banda i banda..., entrem en el cor de la família, a la novel·la llatinoamericana actual, a la part fosca de França a la ciència-ficció,Infància i l'adolescència, Al marge: la mirada de l'outsider, Dones i feminisme , Novel·la romàntica. O no... .
I ara, Històrica Ens acompanyes?

dilluns, 11 de novembre del 2019 0 comentaris

"Todas somos Madame Bovary"

Aquest proper dimecres llegirem Madame Bovary, de Gustave Flaubert. La seva història és arxiconeguda, fragments de l'article de Valeria Mussio a La Izquierda: diario ens ofereixen una perspectiva diferent del personatge:
"El escritor Mario Vargas Llosa le dedica una extenso ensayo llamado “La orgía perpetua: Flaubert y Madame Bovary”, en el que le coloca a Emma el epíteto de “heroína egoísta”. Ella se embarca en una lucha únicamente guiada por la conquista de los placeres terrenales.
La heroína individualista
Desde esta perspectiva, Madame Bovary pareciera una especie de ingenuo Sid Vicious, cuyo único propósito es el de “vivir rápido y morir joven”. El análisis de Vargas Llosa es sumamente interesante y está muy bien pensando, pero la ternura con la que observa al personaje llega al punto de ser ligeramente condescendiente de las capacidades de una mujer de subvertir el orden y de levantarse frente a un sistema opresor.
En este sentido, cambiaría el epíteto de “heroína egoísta” por el de “heroína individualista”. Si bien el tinte feminista de la obra escapa por completo la intencionalidad del autor, en ciertos pasajes de la obra la lucha contra el patriarcado se hace evidente. Pensemos, por un lado, en la inutilidad de Charles como el clásico patriarca, construido durante toda la novela como un monigote estúpido que no comprende en absoluto nada de lo que pasa a su alrededor. Esto facilita a Emma la posibilidad de escaparse con otros hombres, para vivir aquello que las mujeres tienen prohibido: experimentar diversas relaciones amorosas y placer sexual.
Emma desprecia la institución del matrimonio y de la familia, y huye intentando entrar en el mundo de las aventuras, no porque se le haya llenado la cabeza de ideas locas, sino porque es consciente de que ese mundo es real y tangible para todos aquellos que hayan nacido con el sexo masculino. 
Y sin embargo, a pesar de todos sus esfuerzos, la lucha de Emma Bovary falla inevitablemente. Nos preguntamos por qué, y podemos respondernos: Madame Bovary atraviesa un etapa social de consumo masivo, en el que la capacidad económica parecía abrir una puerta para ascender a una clase social más alta. Su autopercepción no coincide con sus bienes materiales de existencia. Busca constantemente un placer propio e individual que decore su ruptura con el sistema, y se hunde en un consumismo exacerbado que la lleva a comprar y comprar artículos de lujo que en verdad no puede pagar, buscando pertenecer a un círculo social al que no puede entrar, debido a su pertenencia a una clase media pequeño burguesa.
No es su perspectiva llevar adelante una lucha para un colectivo de mujeres ni de explotados, porque simplemente se interesa en su persona individual, en su propio conflicto con el mundo, e ignora completamente el papel del capitalismo en su opresión. Intenta liberarse, y no tiene ninguna base política ni consciencia que la acompañe en su lucha. Ignora al capitalismo, y este se la come: Emma no tiene consciencia de clase. Además, ella intenta liberarse de su lugar impuesto como mujer en la sociedad, no en enfrentar el sistema patriarcal, lo que deviene en una combinación de errores fatales. Tapada hasta la coronilla de deudas, Madame Bovary se suicida, frente a la desesperación generada por no poseer bienes económicos.
El texto en el presente: ¿Liberación individual o colectiva?
Las problemáticas que aparecen y se tensionan en el personaje de Mme Bovary, su salida individual para intentar sobreponerse al lugar reservado a la mujer en la sociedad capitalista y patriarcal de su época, continúan vigentes hoy y signan las vidas de miles de millones de mujeres. Las discusiones estratégicas en torno a las formas de enfrentar el sistema patriarcal que nos oprime implican posicionamientos ante estas mismas problemáticas. Si, como decíamos antes, las obras literarias concentran elementos del pasado, del presente y del futuro, la lectura y el análisis de este provocativo texto pueden resonar en los debates actuales del feminismo."

dimarts, 5 de novembre del 2019 0 comentaris

Emmanuel Carrère:«Soy incapaz de narrar una realidad a la que no pertenezco»

Desprès d'haver llegit 'L' adversari', fragments de l'entrevista d'Andrés Seoane amb motiu de la visita d'Emmanuel Carrère a la Casa Amèrica de Madrid, ens ofereixen una idea de la seva manera d'entendre el món i la literatura.
"Dueño de un estilo sincero y descarnado, teje en sus libros una compleja amalgama de reportaje, crónica y biografía. 
Una rusofilia heredada
Una constante en la obra de Carrère es el mundo ruso, pasión heredad de su madre, la sovietóloga Hélène Carrère d’Encausse, una eminencia de la historia rusa que predijo la caída de la Unión Soviética. En la órbita de este país se adentró el escritor en dos novelas, Una novela rusa (Anagrama, 2007) y Limónov (Anagrama, 2011).
«Hay mucha diferencia psicológica en cómo se abordan los libros cuando el tema lo ha buscado uno o cuando le llega de fuera» . Eso pasó con Vidas ajenas (Anagrama, 2009), el que considero mi mejor libro hasta ahora«. El escritor considera que es la procedencia la que determina la forma de abordar las historias. «Psicológicamente es diferente. En el primer caso, me planteo problemas de índole moral sobre hasta dónde llegar, qué no narrar…, pero en los temas dados, en Vidas ajenas, por ejemplo, ocupé simplemente el lugar que me dieron los protagonistas, escribía sobre personas que me pidieron hacerlo. Limónov es un personaje público al que no tengo que rendirle cuentas, aunque quiera partirme la cara luego».         
Ni traición ni autocensura.
Sin embargo, se hace complejo pensar que una voz como la de Carrère, que destaca por su radical sinceridad y honestidad, por ser cruda y descarnada, muchas veces consigo mismo, esconda elementos de autocensura a la hora de escribir. Y ciertamente no lo hace. Opina el escritor que «hay mucha gente que cree que el reportero de investigación, el periodista o el escritor que intima con un personaje, por ejemplo, un asesino, tendrá con él una relación deshonesta. No estoy de acuerdo«, asegura rotundo. Para Carrère, la clave inviolable de una relación de este tipo, «es marcar los límites desde el principio, ser sincero y enseñar las cartas. Puede generarse cierta ambigüedad, es cierto, porque somos seres humanos. Puedes incluso dudar de su culpabilidad, pero nunca debe faltar la honestidad. Yo considero que nunca he traicionado a mis personajes, pero tampoco he traicionado nunca al lector«.

Resultado de imagen de emmanuel carrereAunque claro, no es lo mismo censurarse al hablar de los demás que de uno mismo, algo que también destaca mucho en las novelas de Carrère, plagadas de partes introspectivas y escritas siempre desde el yo. «Sobre sí mismo uno puede decidir libremente qué cuenta, aunque sea vergonzoso o doloroso, y hasta dónde quiere llegar. Es mucho más complejo dedicándose a escribir sobre otros.

Además de un volumen que recopilaba todas su crónicas periodísticas publicadas entre 1990 y 2015, Conviene tener un sitio adonde ir, la última incursión narrativa de Carrère fue El Reino, un relato ficcionado de los primeros años del cristianismo con San Pablo como protagonista, que se entremezclaba con una crisis de fe narrada en las carnes del propio escritor. Y desde entonces, nada. El propio Carrère ha reconocido en varias ocasiones sufrir un importante bloque creativo en el que ninguna historia aparece en el horizonte. Aunque mientras tanto el escritor no se queda de brazos cruzados. También guionista y realizador de cine, dirigió una película basada en su novela El bigote y fue jurado del Festival de Cannes, Carrère se ha refugiado del síndrome de la página en blanco en el cine. «Ahora mismo estoy metido de lleno en un rodaje. Voy a dirigir una película el invierno que viene, y en estos momentos estoy rodando un documental preparatorio para esta cinta de ficción. Pero como todavía nada es oficial, aún no puedo decir nada», responde esquivo. Y sin embargo, «me gustaría volver a escribir, pero 2019 es un año reservado para el cine».
dimecres, 9 d’octubre del 2019 0 comentaris

L'adversari, d'Emmanuel Carrère

El proper dimecres 16 d'octubre a les 19h llegirem L'adversari d'Emmanuel Carrère, que
ens explica com Jean-Claude Romand, un home integrat en el seu barri, casat i pare de família, després de divuìt anys d’engreixar una bola de mentides a propòsit del que és i de la seva feina, se sent de sobte acorralat i un dia de gener de 1993, just quan està a punt de ser descobert i denunciat,mata la seva dona, els fills, el pare i la mare, s’empassa un grapat de sedants caducats i cala foc a casa seva. Romand té la mala sort de sobreviure i mentre es recupera, es va fent evident als ulls de tothom que la seva vida és totalment falsa. Vint-i-sis anys desprès, el 25 d’abril d’enguany ha assolit la llibertat.
Fragments de l’article de Marc Bassets al Babelia de El País, Una literatura sin verdugos ens pinten una interesant revisió  de la obra i del seu protagonista.
"Un condenado sale en libertad después de cumplir su pena, y resulta que el condenado también es el protagonista de una novela. ¿Es un personaje? ¿O una persona? El efecto es inquietante.
Resultat d'imatges de adversario emmanuel carrereEl Jean-Claude Romand personaje es el protagonista de la obra que consagró a Carrère como un autor central en las letras francesas contemporáneas. El impacto del libro —relato ­real, o novela sin ficción, por decirlo al modo de Javier Cercas— al publicarse, en el año 2000, no se ha diluido. La salida de prisión de Romand es un epílogo a una historia cuyo significado no se agota en una lectura y varía con el tiempo.
El antecedente más citado de El adversario es A sangre fría, de Truman Capote, novela de no ficción — así la llamaba su autor— sobre el asesinato de una familia de granjeros en Kansas. Las diferencias son evidentes.
Capote pretendía ser objetivo, como una cámara fría y omnisciente; Carrère narra en primera persona e implicándose en la historia. Capote pretendía hacer una crónica periodística en la que nada era inventado, pero fabricaba escenas y conversaciones: engañaba; Carrère cuenta lo que sabe y cómo lo sabe: el foco es más limitado —el narrador no lo ve y oye todo—, pero más honesto y verosímil.
Podría argumentarse que el antecedente de El adversario es otro, menos evidente que A sangre fría: El extranjero, de Albert Camus, también la historia —en este caso ficticia— de un asesinato y una condena.
Ambos libros se parecen por su brevedad. También por los abismos existenciales a los que ambos relatos arrojan. Y por los protagonistas: Meur­sault y Romand, dos hombres solitarios, enigmáticos, arrastrados en su vaivén vital por quién sabe qué fuerzas. Uno mató porque hacía calor y el sol pegaba fuerte; el otro, porque un día no se presentó a un examen y esto abrió las compuertas a una catarata de mentiras que desembocó en una matanza.
El adversario y El extranjero se parecen incluso en las fuentes de inspiración. La frase corta y seca de Camus en su novela es la de la novela policiaca norteamericana de los años treinta; el relato periodístico de Carrère bebe del periodismo de revistas como The New Yorker y de Capote.
El adversario puede considerarse El extranjero de nuestra época, y Romand, el equivalente a Meursault. Pero esta época ha terminado. Quizá hoy sería más difícil escribir un libro en el que el narrador concediese al criminal el lugar que Carrère le concede a Romand. No le justifica, ni mucho menos le defiende, pero es su personaje: su héroe demoniaco. Carrère no lo esconde. Es un escritor lo bastante sutil para incluir la crítica en el texto, cuando, durante el juicio a Romand, una periodista le reprocha: “Él debe estar contento, ¿no?, de que vayas a hacer un libro sobre él. Toda su vida ha soñado con eso” ...

dilluns, 30 de setembre del 2019 0 comentaris

Literatura francesa

Aquesta propera temporada farem un viatge al nostre país veí : França.

A partir de títols que ens semblen paradigmàtics, explorarem aspectes una mica més 
foscs o desconeguts de la societat francesa.

Lectures del club :

dimecres, 16 d'octubre, a les 19 h. El adversario, d'Emmanuel Carrère
dimecres, 13 de novembre, a les 19 h. Madame Bovary, de Gustave Flaubert
dimecres, 18 de desembre, a les 19h. El Caso Sankara, de Antonio Lozano
dimecres, 15 de gener, a les 19h. La Felicidad de los agros, de Daniel Pennac
dimecres, 12 de febrer, a les 19h. Almas grises, de Philippe Claudel
dimecres, 11 de març, a les 19h. La vida ante sí, de Romain Gary
dimecres, 13 de maig, a les 19h. Recursos inhumans, de Pierre Lemaitre
dimecres, 17 de juny, a les 19h. Asesinatos archivados, de Didier Daeninckx

Cal inscripció prèvia ; hi ha 20 places. Hi ha places lliures. Els llibres es llegeixen entre gener, febrer, març, maig, octubre i novembre de l'any en curs i el següent.

Coordina: Ana Tenllado


Resultat d'imatges de bandera francesa
dimecres, 15 de maig del 2019 0 comentaris

Juan Villoro: "La pulsión colonial no ha abandonado España"

Fragments de l'entrevista amb Infobae Cultura amb motiu del VIII Congreso Internacional de la Lengua Española a Còrdoba (Mèxic) cel.lebrat enguany, ens serveixen per apropar-nos a Juan Villoro.
"El periodista y escritor mexicano plantea que en España "muchas veces hay un sentido de autoridad de la lengua muy provinciano y muy reductor todavía”. Vestido informalmente, de jean y camisa, puntualiza también desde su elevada estatura: "hoy en día sería más correcto hablar de una lengua hispanoamericana que de una lengua castellana o española", porque "no hay una denominación de origen para la lengua".
(Prensa CILE / Lucas Riquelme)
Villoro sostiene que el lenguaje "utiliza muchas expresiones que son incorrectas" y "se deja influir por prejuicios; es discriminatorio en muchos sentidos". Una de sus limitaciones es, "por supuesto, la preeminencia masculina". Por lo tanto, remarca que el lenguaje inclusivo –un asunto ausente en la programación de la cita cordobesa, pero que se coló en los discursos- "es uno de los grandes temas a discutir".

-¿Cuál es su diagnóstico acerca de la masculinización del lenguaje?
-Hay una absoluta masculinización del lenguaje que tiene que ver con la historia que hemos tenido, que sin duda es una historia heteropatriarcal, y el lenguaje es un instrumento imperfecto. La paradoja es que con este instrumento imperfecto se pueden labrar joyas. Logramos poemas de Sor Juana Inés de la Cruz, de Quevedo, cuentos de Borges, ensayos de Ortega y Gasset. Pero esto no quita que se trata de un instrumento que utiliza muchas expresiones que son incorrectas, se deja influir por prejuicios, es discriminatorio en muchos sentidos. Usamos la palabra 'cafre' por ejemplo para referirnos a alguien que es una persona de conducta no civilizada y se trata de una civilización, la civilización cafre. Hablamos de ensaladas orgánicas como si las demás fueran de plástico. O sea utilizamos muchas expresiones que denotan más bien prejuicios y limitaciones. Y una de las limitaciones es, por supuesto, la preeminencia masculina en la lengua.

-¿Por qué la academia es tan reacia a abrir el debate sobre el lenguaje inclusivo?
-Julio Cortázar decía que el diccionario se debería llamar cementerio, porque era el lugar donde las palabras ya tenían su acta de defunción y era donde iban a morir en la medida en que eran reconocidas demasiado tarde. Y que las palabras vivas solían estar en la calle y entre la gente. Quizá el mejor diccionario que se ha hecho en términos de diccionario para ser leído es el de María Moliner, que es un diccionario de uso, hecho por una persona que por machismo fue rechazada por la Real Academia Española y también por su postura antifranquista. Este diccionario logrado de manera titánica por una sola persona nos da una idea de que el verdadero propietario de la lengua es el pueblo. Es un diccionario pensado para que la gente lo comprenda, lo discuta, incluso lo lea.
La academia suele ir a remolque de todo esto, llega demasiado tarde. Cuando se pone de acuerdo para aceptar una palabra, pues esa palabra ya lleva décadas significando muchas cosas para los hablantes. Entonces creo que la lengua está viva y depende más de la costumbre que de la norma.

-¿Considera que las academias americanas de la lengua y la Real Academia Española se han equiparado o el lenguaje sigue siendo dictado desde España?
-Ha sido una larga lucha. Creo que uno de los grandes logros de la Academia Mexicana de la Lengua fue que se aceptara la palabra 'españolismo' en el diccionario. Es decir, no todo lo que se produce en la metrópoli es correcto. También ahí se distorsiona la lengua con regionalismos que no necesariamente tienen validez en otras partes. Entonces, no hay una denominación de origen para la lengua. Surge en Castilla, pero hoy en día sería más correcto hablar de una lengua hispanoamericana que de una lengua castellana o española, pero todavía falta para esto. Es una lucha y una tensión que están en marcha.

El solo hecho de que el Premio Cervantes por ejemplo se dé un año a un autor español y un año a algunos de los 20 países latinoamericanos, pues, habla de una asimetría de las lenguas. También la mayor parte de la industria editorial está en manos españolas, muchos medios informativos impresos también lo están. Entonces digamos que la pulsión colonial no ha abandonado España; es muy fácil ver que ciertas traducciones españolas no toman en cuenta a un lector que va más allá o que vive más allá de la península ibérica.
Por ejemplo se traduce en España una novela que tiene que ver con el narcotráfico como El poder del perro, de Don Winslow. Aparecen personajes que son agentes de la patrulla migratoria norteamericana, sicarios, capos del narcotráfico, y todos ellos hablan como españoles, con el 'vosotros'. Ahí hay una malinterpretación de la circunstancia cultural muy grande. Es un acto de colonialismo pensar que los personajes pueden hablar con esos términos que no tienen nada que ver con la realidad en donde se están originando. 

-¿Qué opina del perdón que López Obrador reclamó a España por la Conquista?
-El presidente López Obrador ha querido hacer un uso social del perdón que me parece significativo, sobre todo cuando tiene que ver con cosas de su competencia. Él ha pedido perdón a víctimas que han sido secuestradas, por ejemplo en Tierra Blanca, Veracruz, a una activista y escritora muy significativa, que fue secuestrada y torturada, Lydia Cacho. Y me parece muy importante que un Estado pida perdón, porque aunque esto lo haya hecho un gobierno anterior, indica que eso no debe volver a ocurrir. La disculpa te compromete y eso es muy importante. Pero me parece que pedir disculpas por lo que ocurrió hace 500 años y a otro país nos obliga a revisar primero que nada lo que nosotros hemos hecho también. Durante 200 años México ha sido un país independiente que no ha dejado de sojuzgar a los indígenas. 

-¿Cómo afecta el predominio español en la industria editorial a la circulación de la literatura latinoamericana?
-Las editoriales españolas suelen ejercer un criterio de comprar por ejemplo libros para todo el campo del idioma, lo cual no necesariamente quiere decir que los vayan a distribuir ahí. En ocasiones lo que distribuyen es el silencio nada más, porque a un autor de Colombia lo mantienen en Colombia. Si acaso llevan unos cuantos ejemplares a España y en los demás países no necesariamente lo distribuyen. Pero él tiene vedado circular en otras editoriales, porque ya vendió sus derechos para todo el campo. Muchos estamos luchando para terminar con eso, yo he estado apoyando o tratando de publicar en editoriales independientes de distintos países para fomentar pues esta pulverización y proliferación de editoriales de muchos lugares de América Latina.

-¿Considera que hay una suerte de "boom" de las pequeñas editoriales independientes?
-Hay un "boom" de las editoriales porque la producción se ha vuelto mucho más fácil gracias a los procesos digitales y necesitas menos costo de almacenamiento. Pero al mismo tiempo la distribución se ha vuelto muy difícil. Entonces es más fácil editar y más difícil distribuir, es un poco la trampa en la que estamos hoy en día. Porque están cerrando librerías, porque cada vez hay menos espacios para el libro impreso. Ese es el embudo que se está viendo.

-Se mueve con fluidez entre diversos géneros. ¿Alguno de ellos le resulta especialmente cómodo o lo prefiere por alguna razón?
-Cómodo, no, y eso es lo bueno. Si fuera cómodo no tendría chiste, sería muy aburrido. Todas las cosas que valen la pena tienen una dosis de incomodidad, de reto, de desafío. Escribo teatro y a mí siempre me sorprende que los actores más curtidos, con experiencia de muchos años, se ponen nerviosos antes de salir a escena y creo que eso los hace seguir siendo buenos actores. No hay un género que me resulte más fácil, son condiciones distintas de trabajo. Si escribo una crónica la debo entregar muy rápido. En cambio, una novela son años. Entonces son formas distintas de la atención y también de la pasión.

-¿El oficio literario entraña necesariamente una dosis de sufrimiento?
-Siempre, claro. Todo lo que vale la pena requiere esfuerzo, pasa por la frustración y por la cancelación de muchas cosas. Eres tan bueno como las muchas cosas que dejaste de hacer. Los borradores tirados a la basura son el sustento de la versión definitiva.

Per a saber-ne més de Juan Villoro, cliqueu aquí.
dijous, 2 de maig del 2019 0 comentaris

Villoro: "En 'Arrecife' quería tratar sobre el turismo extremo y el miedo"


El proper dimecres 15 de maig a les 19h, llegirem Arrecife, de Juan Villoro. Com a introducció a la obra, us oferim uns fragments d'un article de La Vanguardia:libros.
Juan Villoro ha explicat, en presentar el seu llibre Arrecife que amb ell, volia aprofundir en el tema de les noves formes de turisme extrem,ubicant el seu relat en un complex hoteler imaginari on els clients juguen amb el plaer que provoca la por. Noves formes de turisme extrem en un moment que un dels grans problemes del sector és que sovint s'esgoten les sorpreses i s'han d'anar renovant els llocs per a seguir atraient gent. En l'aparent paradís turístic de la obra, el terror i el perill són omnipresents: "En un país como México, con más de 50.000 muertos en cinco años por la llamada guerra del narcotráfico, cualquier atisbo de violencia es verosímil".

Construïda amb una estructura de thriller, l'autor ha remarcat que també és un relat sobre l'amor, l'amistat i una història de recuperació personal.
Els protagonistes són dos vells amics, el Mario Müller, director de 'La Piràmide' -així s'anomena el ressort -, i el Toni Góngora, que ha perdut part de la memòria a causa de les drogues que va prendre durant la seva joventut.Tot i que Arrecife no tracta directament sobre el narcotràfic, sí n'explora la complexitat del fenomen i en quina mesura la violència devasta un país i crea nous paràmetres de comportaments socials.
A la novel·la, Mario Müller, un nord-americà veterà de la contracultura que va formar part del grup de rock Los Extraditables, ara dirigeix un complex hoteler de capital britànic, on es munten programes d' entreteniment que tenen a veure amb el perill.
Villoro destaca que Müller decideix armar una dramatúrgia on el perill i la violència transformen les persones - que venen a l'hotel provinents d'arreu del món - jugant a ser-ne l'alcalde i el Deu. De sobte, un dia alguna cosa falla i mor una persona, iniciant-se una investigació ...
Villoro pensa que tot plegat, la història pot ser contemplada com a una utopia negativa.


dimecres, 13 de març del 2019 0 comentaris

Laura Restrepo: «El discurso feminista no debe ser excluyente, sino cómplice»


L'entrevista concedida per Laura Restrepo a la secció Cultura del diari 'El Comercio', arran de la publicació de la seva darrera obra, ens dóna una idea del seu tarannà:
"Cuenta Laura Restrepo su historia, la historia de su novela Los Divinos, como si sus personajes fueran seres reales. Los ha creado con tantos matices, con tanto tiempo, recuerdos, rasgos y precisión, que se han salido del libro, pareciendo capaces de caminar y hablar de la vida. Sin olvidar que pese a ser ficción soportan su existencia novelada sobre un hecho real -el rapto, tortura, violación y asesinato de una niña de siete años ocurrido en Colombia-, los protagonistas que integran la pandilla de «impresentables», no cobijan en sus movimientos una novela negra, sino un relato que va mucho más allá de los hechos. «El dilema entre el bien y el mal es el verdadero sostén, el verdadero hilo conductor de la novela», decía la premiada autora de Bogotá.
Laura Restrepo: «El discurso feminista no debe ser excluyente, sino cómplice»Laura Restrepo contó cómo el crimen que da cobertura a su novela -protagonizado por un joven arquitecto que lo tenía todo: belleza, inteligencia, dinero y admiración social- no acabó impune «porque Bogotá salió a la calle y su grito se tuvo en cuenta». Le sirvió a la autora colombiana este hecho para rozar el de 'la manada', que aún mantiene las calles llenas en España -donde ella vive desde hace un tiempo- y recordar que existe algo que se llama «cosificación de la mujer» y una «capacidad asombrosa para crear eufemismos que nos disculpan de lo terrible». Además de un evidente «escenario machista que revela, finalmente, relaciones de poder».
Otro de los grandes temas de su libro, irremediable e imprescindible en sus páginas, la culpa, también estuvo en la presentación, como concepto por el que transitar para describir el presente, para conocer el «caldo de cultivo de los psicópatas. Idea que le hizo reflexionar sobre un hecho latente: el peso de la educación materna en el delito. «Esa madre que no solo disculpa, sino que ante las debilidades del hijo tiende una mano de silencio, permitiendo con su poder satisfacer cuanto él desea».
Los protagonistas  -al margen de la propia Bogotá, que es otro de los sillares- son hombres. El asesino y sus amigos, que tapan el mal, tras un pacto de clase. Pero ayer se habló, sobre todo, de mujeres. Mujer es la víctima. Las víctimas, más allá del libro, de «esa cadena de desprecio que empieza con actos pequeños y acaba desencadenando actos brutales». En cada capítulo de la obra se va «delineando la relación que los varones mantenían con las mujeres de su vida». Las empleadas de la casa, las novias, las esposas, las amantes, las prostitutas. La madre. Cada una de esas relaciones les define y define la situación que, por fin, «está cambiando, que va a cambiar». Pero no, dice la escritora, con «un discurso feminista excluyente, sino con uno feminista y cómplice. Los hombres están empezando a participar y deben hacerlo para que todos avancemos».
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